La
película Final Cut, obra del cineasta György Pálfy resulta ser un gran collage de
imágenes que componen una narrativa de una historia romántica preestablecida periódicamente
por un imaginario colectivo occidental, el hecho de que dos personas se
encuentran y se enamoran es el tema de la historia central.
Resulta interesante analizar la estructura compositiva del conjunto de
imágenes que planifican de manera correcta una narrativa coherente y creativa, los
fragmentos que estructuran la película total son extraídos de otras películas
tanto populares como de cine culto sin
tener algún campo o límite de referencia puesto que todas las imágenes
utilizadas pueden ser reconocidas
fácilmente.
La descripción de los personajes y sus actitudes son elementos y
patrones que se repiten en diversas películas, esto sirve cuando se pretende
presentar la historia en general porque más que un límite u obstáculo funciona
como un gran campo expandido de la imagen, el cual permite estructurar una
misma historia o una nueva, las acciones son el eje principal de la narrativa
aunque el diálogo funcionan de manera correcta dentro de la misma. Más allá de
la interesante estructura de la película podemos cuestionar los cánones y
actitudes aplicados a los personajes, ¿resultaría más interesante que los
personajes principales se comportarán de forma totalmente diferente a la que
tenemos preestablecida? ¿Por qué aunque el campo de la imagen sea flexible no
utiliza nuevas narrativas para crear una historia no lineal o diferente?
Muchas veces parece resultar que lo aleatorio o no coherente para
nuestra estructura mental occidentalizada es mal hecho o erróneo, no somos
capaces de expandir nuestro campo de consumo porque no satisface nuestra
mentalidad preestablecida. Es por eso que más que explorar el campo de nuevas
estructuras, el autor nos lleva a crear una reflexión donde expone un sistema
de representación occidental siempre presente, la forma en que siempre
escapamos y creemos crear cosas nuevas basándonos de las mismas temáticas y
elementos, reciclando los recursos que siempre utilizamos y perdiendo la
curiosidad e interés por nuevas narrativas que no nos lleven a la satisfacción
final que ya conocemos. Debemos ser capaces de ser autorreflexivos con las
imágenes que consumimos. Somos el producto de aquellos procesos de creación que
tienen un nivel o tema intrínseco importante o nulo, de igual forma la masiva
cantidad de imágenes que nos invaden en todo momento puede ser interpretada y
discutida en el formato de la película, somos atacados por imágenes en nuestros
dispositivos móviles, comerciales, imágenes promocionales en la calle, etc., todo
momento el ambiente que nos rodea se encuentra invadiéndonos de imágenes que
son reinterpretaciones con un mismo fin, el del consumo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.