Crítica “Bilder Der Welt
Und Inschrift Des Krieges” de Harun Farocki
En
el film “Bilder Der Welt Und Inschrift Des Krieges”, realizado en 1989, el autor
y cineasta alemán Harun Farocki no sólo estudia los sistemas de representación o
el avance tecnológico de las cámaras; sino que da pie para reflexionar en torno
a algunos conceptos como la vigilancia, la mirada panóptica, el control y la preservación
de imágenes.
La
obra comienza con una especie de laboratorio donde se estudia el movimiento del
agua, en concreto de las olas. Se nos muestra un corredor ancho y de altas
paredes, en medio de éstas, hay agua; al final del corredor se encuentra
colocada una placa metálica que se mueve hacia delante y hacia atrás poniéndola
en movimiento, creando olas. Lo que llama mi atención de esta primera escena es
la idea del control sistemático, que
se repite y se hace evidente durante la obra de Farocki.
Siguiendo esta línea, nos presenta
imágenes de la Segunda Guerra Mundial, en concreto de la vista panóptica de los
aviones militares y las dinámicas dentro de los campos de concentración judíos.
En relación a los aviones, hay una escena
donde éstos, antes de atacar determinadas edificaciones o incluso ciudades enteras,
toman una fotografía. Esta acción habla de que a la vista de la cámara todo se
cosifica; las ciudades se vuelven algo “a la mano” de la cual se puede disponer
sin inconvenientes, incluso los habitantes de esas ciudades se vuelven objetos,
pasando a ser meras variables o accidentes en la imagen.
Esta misma escena genera en mi otra reflexión,
la relación del preservar- destruir. Los aviones con su mirada panóptica, identifican
el objetivo, hacen un registro fotográfico y después sueltan las bombas, la
nube se disipa y de aquel lugar sólo queda el registro. La misma herramienta
que se utilizó para preservar ese lugar, fue la misma que ayudó a su
destrucción. A partir de ese momento, el registro fotográfico se estudiará, se
archivará y posiblemente se utilizará para investigaciones o experimentos; todo
basado en algo que ya no existe en lo que llamamos realidad.
Finalmente retomaré el caso de los campos
de concentración y exterminio, como la máxima puesta en práctica de los conceptos:
control y vigilancia. Desde el ingreso al campo, las personas pasaban por un
proceso de selección y clasificación, siempre bajo el ojo vigilante y siguiendo
las estrictas normas que garantizaban el control.
Actualmente, los mecanismos de vigilancia
y control se han vuelto más sutiles, siendo la tecnología la que ha jugado un
papel fundamental en la creación de estos nuevos sistemas. Las cámaras de vigilancia
colocadas en todos los espacios y las interminables bases de datos se han
vuelto cotidianas bajo un discurso de protección, pero lo que es una realidad
es que el dominio privado cada vez se hace más estrecho y aquellos que poseen un
mayor número de ojos vigilantes o tienen acceso a miradas panópticas se han
vuelto los más poderosos.
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