domingo, 26 de febrero de 2017

Crítica Game Art: “Hudson Valley Ruins” de Jacky Connolly


Crítica Game Art: “Hudson Valley Ruins” de Jacky Connolly

El video “Hudson Valley Ruins”, realizado en el 2016 por el artista interdisciplinario Jacky Connolly, es un game art basado en la serie de videojuegos de simulación social Sims.

El video presenta la vida familiar y cotidiana de personajes virtuales. Es importante destacar, que los personajes no mantienen comunicación, y los momentos significativos se hacen evidentes mediante gestos. Aparentemente la “historia” se desarrolla en los suburbios, pero Connolly imprime en este escenario un dejo de soledad y misterio, como si se tratase de un suburbio sumido en el abandono. El artista también juega con la fantasía y la imaginación; si bien podemos identificar a los personajes y los lugares donde se encuentran (cocina, recámara, escuela, sala, etc.), la secuencia de “la historia” no es muy clara, así como la trayectoria que siguen los personajes; éstos entran, salen, suben y bajan de habitaciones que parecieran estar en otro plano, el artista muestra al espectador un mundo con diversas dimensiones.

En “Hudson Valley Ruins” podemos observar que el artista se vale de un sistema, un programa prediseñado con un objetivo recreativo y de simulación social para revelar lo contario. Este programa está diseñado para que los usuarios se comuniquen, socialicen virtualmente y diseñen una vida utópica a los personajes, mismos que están programados para mostrarse siempre “felices”.
En su video, Connolly rompe el sistema y hace evidente el tedio y la alienación en la vida utópica, dotando de sentimientos, conflictos y de una psicología compleja a los personajes.
Incluso el objetivo social del programa se ve cuestionado, puesto que los personajes no mantienen ningún tipo de comunicación verbal durante el video y las relaciones que, como espectadores podemos observar, son conflictivas y destructivas.


Me parece que, en primera instancia, el trabajo de Connolly puede ser percibido como incómodo, pero lo que nos muestra va más allá de exponer y cuestionar las vidas disfuncionales que tienen lugar en los suburbios. Connolly está apropiándose de un sistema, y los está rompiendo, ¿es acaso el hecho de que el sistema se rompa lo que tanto nos incomoda?; no se trata del programa Sims, se trata del sistema en el que todos estamos inmersos, algunos sin siquiera estar conscientes, ese sistema que enajena, envicia, y pocos se atreven a romper. 

jueves, 23 de febrero de 2017

Harun Farocki, Bilder Der Welt Und Inschrift Des Krieges,

En el filme presentado por el artista alemán Harun Farocki (1944- 2014) es posible entender de cómo la mirada se ha ido transformado de forma proporcional con los usos y las necesidades del humano. Surgió como una forma de hacer más práctica, objetiva, y segura el estudio y captación de los objetos. Esta forma objetiva y segura fue evolucionando a tal grado, que se volvió casi mecánica y ecuánime, con objetivos predeterminados e impersonales.
El autor pone evidencia la forma en cómo hemos manipulado a nuestro favor dicha práctica, a tal grado de controlar y estudiar el mundo que nos rodea sin moral.  El uso de la fotografía  como amplificación de la vista; un desarrollo casi descomunal que permite otra visión completamente de la vida.
Por otra parte, la fotografía utilizada como la forma de preservar un recuerdo que será destruido, como forma de documentación de lo que fue y de lo que será. Es un mediador de la trasformación del espacio en relación al tiempo, tanto de espacios, edificios, y personas. La conservación de los rostros de miles de personas, observadas como un objeto o como un “aquello”, totalmente desvinculada con lo humano.

Por otro lado, el autor hace énfasis en la constante simulación de las fuerzas naturales, presentes en el movimiento de las olas del mar, creadas de forma mecánica, la muerte, generada de forma mecánica, la observación y mirada, transformada y manipulada para tener ventajas sobre otros seres,  a tal grado de simular la mirada de dios. 
“My voice will reach you”  - Meiro Koizumi
La voz puede llegar a ser un acto completamente determinante para una persona, creando una irrompible conexión o un momento olvidado. 
La obra se divide en tres partes, las cuales manejan un elemento primordial que se desarrolla aunque en segundo plano: la ciudad.
En la primera parte un chico en la ciudad, decide hablar por teléfono a su madre, con intención de invitarla a pasear las siguientes vacaciones, sólo escuchamos el diálogo del joven, pero con las comunes distracciones que se encuentran en la calle, como los claxon de los coches, el aire, el motor de camines, incluso el caminar de otros peatones.
En esta fragmento asumí que la señora ya no vivía con él, ya fuera porque se encontraba en algún asilo o simplemente en su casa a las afueras, también imaginé que tenía alzheimer, por la constantes repeticiones de los planes a salir.
En la segunda sección, el ruido desaparece, el silencio se desenvuelve a lo largo en el que va transcurriendo lo que parece ser una carta escrita del joven a su madre, es cuando el tema citadino se irrumpe con una fotografía vieja, él aún es un niño y la madre es joven, se llega a comprender que ella ha fallecido.
Finalmente, regresa al primer escenario, a la ciudad con todos los ruidos que implican, aunque la conversación que había llevado a cabo el joven, en ningún momento fue con su madre, sino con empresas X, con servicio de call center, que inmediatamente se sorprendían y de cierta manera entraban en crisis, al no poder aclarar que no eran la persona con la que el personaje principal conversaba.

En esta última parte es cuando se entra en crisis,  por la temporalidad que se maneja, el tiempo transcurre, el ruido de los otros seres es inevitable, pues a pesar del silencio, las imágenes citadinas resonaban mentalmente, así como lo finito de las personas, somos indudablemente, pero en cualquier momento se deja de estar.
Reel Unreel, Francis Alÿs, 2011.

El camino de cada uno es una historia complicada, donde inclusive se pretende dejar un rastro, ya sea por acciones, vestigios o por memorias en distintos individuos, de echo, en algunos casos, tales intenciones son algo vanas, egocéntricas y prescindibles, mas en el caso de este video o documental, se muestra más como una exhibición, una llamada de atención para voltear a ver lo que sucede en otros lugares, ajenos completamente a la cotidianeidad de uno.
Por ello, el título revela ya bastante, tanto con la idea de los carretes, del camino, del desenrollar, pero más que nada de la imagen, pues al mostrar constantes contrastes, todo forma parte con un motivo específico, nada es al azar, desde los dos niños, uno deja el rastro y otro lo vuelve a guardar, perder y recuperar, uno de blanco y otro de negro, ambos en un aparente juego común para los niños de su edad, pues con unos 11 o 13 años, no se percatan del todo de la situación a su alrededor.
Debido a las complicadas circunstancias, ajenas por completo a ellos, se observa una ciudad en decadencia, destruida y con mucha pobreza, y donde a pesar de ello, siguen siendo vigilados, controlados desde las alturas por helicópteros, esos ojos que están sobre sus espaldas, sin importar el daño que ya les han causado continúan acechando.
            Por lo que, a pesar de que múltiples ojos los vigilan, una cámara los llevará a muchísimos más ojos, pero para exponer, ampliar la visión del mundo, de lo que sucede y también de lo que no sucede, de los actos buenos o malos, pero sobre todo, de la capacidad de reconstrucción de un espacio, a partir de imágenes y sonidos, llegando aún más directo al espectador, logrando la inmediatez de los sucesos.
Gabriel Orozco, Kirumanzuto, CDMX, 2017.

Oxxo, Oroxxo…

El mundo del arte, desde hace ya varias décadas, ha estado en un momento de problemática, principalmente por la subjetividad que en algún momento salió respecto a la idea tan subjetiva donde se estipulaba que todo podía ser arte, donde cualquier propuesta se consideraría para alguna exposición o galería, llegando a tal punto, que los artistas ya no producían lo que la concepción clásica académica consideraría arte.
Sin embargo, es realmente la pregunta desde entonces: ¿qué se considera como arte?, ya que las nuevas producciones comienzan a realizarse con materiales distintos, con diversas presentaciones, en lugares inimaginables, más aún cuando al introducir lo interdisciplinario o multidisciplinario, las obras dan un cambio extremo, respecto a la experiencia estética y mensaje que los artistas pretenden transmitir.
Incluso, en algunos momentos, los artistas mismos se convierten en la obra, aunque sea por tan sólo un momento corto y fugaz, pero éste queda registrado multimediáticamente, mas en esta ocasión, el artista tomó un elemento que en la cotidianeidad incluso no tomamos tanto en cuenta, un Oxxo, una tienda en la que eventualmente nos abastecemos de alimentos y algunos otros productos, algunos son nacionales, otros internacionales, pero a fin de cuentas los consumimos.
En este caso, la mercancía cotidiana sufre un pequeño cambio, un accidente en la concepción de Aristóteles, donde esa minúscula variación no afectó en su totalidad al producto en sí mismo, pero en sentido valorativo, se transformó completamente, ya que adquiriendo el logo o estampa característico del artista, deja de verse como un objeto cualquiera, incluso en la temática de la tienda no está permitido venderse como cualquier otro artículo, que es ahí donde, de acuerdo a lo debatido en clase, se observa cierto discurso en el que se critica la manera en la que el arte se convirtió en mera comercialización para las galerías y algunos coleccionistas, convirtiéndose en puro objeto, o en el caso más extremo, en puros números, que resultan determinados directamente proporcional a la popularidad del artista.

Aunque también, no logro comprender si era la intención del artista que múltiples espectadores llegaran a consumir cual Oxxo cualquiera, comprendiendo la metodología de ciertos artículos marcados se compraban, no en cajas, sino directo con la galería, así como, si se esperaba tal reacción, porque evidentemente, y en base a las lecturas, se convirtió en una obra que puede recibir diversas críticas, pero es ésta quien, al momento de la experiencia, juzga al espectador, en cuanto a lo que hace una vez al entrar, si sólo toma fotos, si consume algún alimento o bebida, si sólo va a ver, y más aún si acceden a la “segunda parte”, donde se observa un cambio significativo en la presentación de los productos, ya como una galería como tal, no en un aparador o refrigerador, sino en un estante a determinada altura y junto con determinados objetos a su lado, aunque si, todos ya con el logo característico del artista.
Las imágenes del mundo y la descripción de la guerra, Harun Faroki, 1988.




Con la invención de la fotografía, todos creyeron la idea de que se llegaría a plasmar la verdadera imagen de la realidad, pero donde ni siquiera saben cuál es la realidad en la que habitan, más aún si las imágenes pueden llegar a ser manipuladas, manejadas bajo distintas intenciones, tales como registro, recuerdo, documento, evidencia, memoria…
En este caso, se logra rescatar la mano del hombre, en cuanto hasta dónde puede llegar su ambición de poder, de conocimiento y de superioridad, esto en cuanto a la posibilidad que tiene para recrear situaciones complejas en un laboratorio, ya sea química, física o fotográficamente, ideología que se tuvo mayor auge durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante tal terrible momento de la historia, existieron métodos inexplicables, donde precisamente se pretendía manipular a la humanidad en todos sus sentidos, no sólo dentro de los campos de concentración, sino también fuera de ellos, aunque si con la mirada sobre ellos.
De éstos lugares se tiene múltiples fotografías, realizadas con la calidad de la época, que a comparación de la tecnología actual deja mucho que desear, pero es precisamente el punto, pues al no tener la resolución adecuada, se debían apoyar de personas reales, sujetos que vivieron en dichos campos, para desmentir lo que se llevaba a cabo en ellos.
Ya que documentos y registros tiene clasificados ciertos lugares con tareas comunes, pero eran en realidad laboratorios, almacenes o zonas de tiro, más aún cuando aparentaban ser urbanizaciones, resultando ser grandes almacenes de aviones, es decir, ellos mismo pretendían modificar el entorno, manipulando la vista del lugar, engañando tanto a al que observa como a la cámara que lo capta.

Por lo tanto, a pesar de que las máquinas desarrolladas a partir de tal tecnología, y de que representaran un nivel de poder y control sobre el otro, hoy en día son sólo un utensilio, perdió aquel nivel de importancia, debido a la fácil manipulación, la falsificación de verdades, realidades construidas, a partir de una deconstrucción de los sucesos, que a pesar de todo se da por hecho por la inmediatez de las imágenes.
Final cut, György Pálfi, Hungría, 2012.



Al principio del video, creí que éste se estaba conformando únicamente con los cortes finales de las películas, sin embargo, conforme fue transcurriendo, con cada nuevo pequeño corte con el que avanzaba, notaba que no era así, sino que, en realidad, eran fragmentos de distintas películas y que era indistinto si eran parte del principio, de la parte media o del final de la trama de la película original.
A pesar de aquella primera confusión, el discurso que se fue desenvolviendo quedó bastante claro, con la manera en la que las vidas de dos personajes de cruzaban, donde un hombre y una mujer, ilusionados, comenzaban una relación, y más que nada la manera de actuar de ambos, cada reacción, gesto y emoción, encajaban perfectamente, sin importar que fueran actores y actrices completamente ajenos, en cuanto a época y película.
Es por ello, que con la constante concordancia de las escenas, permite exponer claramente la manera en la que, de cierta manera, la memoria colectiva de los consumidores han ido formando, al mismo paso, arquetipos establecidos, respecto a cómo debe un hombre conquistar a una mujer, y cómo una mujer con decoro y femineidad conquistar al hombre, lo que nos lleva directamente a los estatus de belleza que debían cumplir cada uno de ellos,
Claro está, que en el desarrollo de la “historia”, ambos cumplen los roles de género que impactaban para la sociedad, de echo, con el cuidado que merece, aún siguen estando establecidos dichos roles, tal vez en unas zonas más que en otras, pero el hecho de que el hombre es quien debe trabajar y la mujer hacerse cargo del hogar, continúa estando presente en múltiples niveles ideológicos.

Finalmente, para aterrizar los puntos tocados, a manera de justificación de un excelente trabajo, es decido a que sin tales arquetipos e imágenes idealizadas, la narrativa de la trama no se hubiese comprendido, habría quedado en simples recopilaciones de cortas escenas, sin provocar emoción o sensación alguna con respecto a lo que se pretendía mostrar.

Film, Samuel Beckett, 1966.


SALLIRA MENDOZA RESÉNDIZ 5ºB

Film, Samuel Beckett, 1966.

La película, como sería su traducción, es en realidad un video ligeramente corto, con una duración de poco menos de 20 min., inicia con un plano complejo, pero inmediatamente reconocible, un ojo, una mirada fija y penetrante, que es interrumpida por el inconsciente parpadeo, para después difuminarse la imagen y dar paso a un gran muro, tal comienzo resulta en su inmediatez confuso, sin embargo, cobra sentido al final.
Debido a que la mirada es el motivo de horror del personaje, un terror que le obliga a escapar de cualquier tipo de personaje con ojos o alguna alusión a éstos, hombres, mujeres, perros, gatos, aves, ventanas, vidrios, espejos…, en donde por ningún motivo desea ser observado, esto conceptualiza brevemente, el modo en que esas miradas sobre uno pueden resultar intrusivas, agresivas inclusive, pues transgreden nuestra imagen penetrando en ella, resultando curioso, pues son ellos quienes nos ven, los otros, uno no logra verse por sí mismo, al menos de manera completa, si no es, en todo caso, con la ayuda de algún artefacto que refleje, en su mayoría algún espejo.
Por lo que en cierto sentido, lo que nos funciona como espejo, para tener una imagen de si mismo, son aquellas otras miradas, por las cuales nos conformamos, nos vemos a partir del otro, y, sin embargo, en el video se huye precisamente de esto, de la autoconstrucción, y uno como observador se puede dar cuenta, ya que el espectador está presente a partir de una mirada panóptica, aunque más adelante el mismo personaje que funge como el lente de la cámara que nos guía a lo largo del video, resulta ser él mismo.

Sin embargo, no sólo se pretende escapar de la mirada inmediata, sino también de aquello, que aunque esté detenido, presente ojos que lo “miren”, tal como ocurre con las fotografías, pues no sólo elimina la posibilidad de ser observado, de la misma manera borra la posibilidad de mirar aquello que había sido capturado, ya sea por algún recuerdo o son la simple finalidad de eliminar esos personajes de su memoria.

lunes, 20 de febrero de 2017

"Images of the World and the Inscription of War" - Harun Farocki

Crítica "Images of the World and the Inscription of War" - Harun Farocki

http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-modern/film/harun-farocki-images-world-and-inscription-war

La obra realizada en 1988 muestra diversas imágenes y registros relacionados con la Segunda Guerra Mundial. El artista reutiliza los registros, estas imágenes sirven para reflexionar y evidenciar la manipulación de las imágenes, la forma en la que creamos la imagen, desde el momento del encuadre, hasta el punto de captura y revelado de la misma. La gran manipulación que puede haber en esta y las distintas perspectivas que muestran al fin de cuenta una mirada subjetiva sobre el control de la misma imagen.
Las vistas aéreas de fotografías sobre lugares que posteriormente serian destruidos deja en posición de poder superior a quien tiene el manejo de las mismas, como si los lugares que son transformados y destruidos no tuvieran más importancia si se tiene un registro digital que al fin de cuentas puede ser modificado o alterado a conveniencia del autor, una constante lucha entre la creación de imágenes y destrucción de lugares.
La imagen fotográfica vinculada de forma cercana al discurso de los campos de concentración como una relación entre la constante vigilancia, un lente que esta al pendiente de los sucesos todo el tiempo y toma registro de ello.
El estudio de la mirada, una mirada selectiva que funciona como registro y como controlador, una mirada panóptica que transforma incluso antes de que las cosas sucedan en la realidad tangible, la capacidad de la fotografía de construir discursos narrativos lineales a conveniencia del poder manipulador que se encuentra detrás del lente que toma el registro. La fuerza que mueven las representaciones, la diferencia en tener información y cuando se reinterpreta la misma, acomodándola en un sistema intrínseco. Modificar el sistema de reconocimiento y representación más que un simple acto de absorción de información en la actualidad funciona como un proceso de transformación de la propia realidad, una realidad digital a la que no podemos escapar.

La obra es un fuerte llamado de atención para comprender la construcción de elementos y relaciones intencionales entre las imágenes inmediatas y verdaderas, y el discurso de poder y control, un campo externo a la misma que genera acción que puede desembocar en construcción o construcción de procesos reales.

"Reel/ Unreel"- Francis Alÿs

Crítica "Reel/ Unreel"- Francis Alÿs


El video creado por el mismo artista en Afganistán muestra como dos niños se encuentran jugando con dos rollos de cine, uno rojo y azul, cada uno con un rollo respectivamente, mientras un rollo (el rojo) avanza y deja por detrás la cinta cinematográfica  por otra parte el  otro (el azul) va recogiendo y enrollando de nuevo en  la película que se había quedado detrás  intentando alcanzar al primero.
Los niños cruzan fragmentos de la ciudad, pareciera que ellos se encuentran mucho más interesados en la actividad, un juego, que en encontrar un camino seguro por el cual transitar, el artista hace uso del espacio para evidenciar el ambiente, producto de los conflictos violentos, casas semiconstruídas, un escenario de escombros que no pareciera importar cuando de competencia se trata, los niños no dudan del camino.
El acto de repetición pareciera ser constante en algunos trabajos artísticos, pero es la manera en la que es empleado dicho acto lo que llena de significado la obra artística; en este caso mientras los niños se encuentran entre una lucha de constantes, los adultos pasivos simplemente observan el transcurso de la competencia, uno atrás y otro adelante, uno rojo y el otro azul, uno enrollando y el otro desenrollando, constituyen un ejercicio casi catártico, enfrentándose a obstáculos como ovejas en medio de la calle, a una sociedad desnuda y rota que lleva a cabo sus actividades cotidianas.

El título nos puede llevar a pensar en dos tipos de realidades, las palabras “reel/ unreel” más que la acción de enrollar un carrete y desenrollar por la fonética nos llevan  a pensar en las palabras “real/unreal” un tipo de visión en la vida cotidiana de forma verdadera y otra irreal.

Uno de ellos tira por un barranco uno de los rollos con lo cual rompe y pone fin al juego, como producto final quedan fragmentos en el rollo que recogía, la cinta hace evidente lo descompuesto, roto y lleno de ralladuras en las imágenes reveladas en la cinta cinematográfica. Los niños que se reúnen al final  para observar el producto del juego no notan las ralladuras sino el contenido, es una imagen de su propia realidad, podríamos interpretarlo como si ellos no se enfocaran en la situación superficial del conflicto en el que su país se encuentra sino lo que realmente importa es conocer el problema desde el núcleo principal.

"My Voice Would Reach You" - Meiro Koizumi

Crítica "My Voice Would Reach You" -  Meiro Koizumi

https://www.ngv.vic.gov.au/my-voice-would-reach-you/


El acto simbólico de la repetición, el artista con su obra lleva al espectador a un terreno de comodidad e incertidumbre. Comienza planteando un proceso abierto, donde como espectadores podemos ser capaces de aplicar la imaginación como un campo expandido donde las posibilidades pueden ser infinitas; infinitas como las respuestas imaginadas, respuestas repetidas al momento en el que el artista reitera e insiste. Después, ruido.
El plano donde se sitúa es una ciudad escandalosa, llena de gente, de conversaciones, luces y movimiento. Pareciera que acto repetitivo de la llamada telefónica es con el afán de hacer resaltar su conversación entre las demás, la carga que efectúa al pronunciar y repetir la conversación llena las palabras de significado. Comprendemos el verdadero fin de la conversación al comprender la historia en la carta, el video de un momento a otro nos lleva de lo aturdido de la ciudad, llena de movimiento y luces, a un nuevo ámbito donde es silencioso y solamente la imagen se enfoca en una fotografía, el autor lee una carta, la misma nos ayuda a comprender el sentido de la conversación anterior, repentinamente todo se torna silencioso y ausente.
Un ejercicio de eliminar la lejanía, invitando a los extraños que compartían la conversación a imaginar e incluso entrar dentro del juego. Terminar con el campo de distancia entre las relaciones de individuos que se tratan con extrañeza aunque compartan el mismo aire. La capacidad de interpretación de los espectadores que en primer plano comprendíamos la conversación como parte de la cotidianeidad, una conversación más por teléfono de algún hijo y su madre, nada extraño; pero cuando comprendemos el contexto de la carta y escuchamos la segunda voz que no es la de su madre sino de algún desconocido, nuestra interpretación cambia, algo se mueve y la información del mensaje repetitivo cobra sentido.

 El juego como un campo que no nos permitimos experimentar más por la seriedad de la vida, actitudes adultas y responsabilidades. El artista juega, experimenta y comparte experiencias que desarrolla y deja en su obra, un registro que funciona como ejercicio introspectivo para continuar con un análisis de la propia situación a la que se enfrenta, creación de atmósferas y situaciones diferentes dentro del campo de juego abierto en expectativa de alguien a quien las palabras lleguen.