lunes, 13 de marzo de 2017

Crítica “Fake Paradise” de Melanie Bonajo

Crítica “Fake Paradise” de Melanie Bonajo

La película documental “Fake Paradise” realizada por la artista holandesa Melanie Bonajo, pertenece a la trilogía “Night Soil”; en este proyecto, Bonajo examina el efecto alucinógeno de algunas drogas, incluyendo algunas naturales como la ayahuasca. También explora y cuestiona algunos conceptos como la sexualidad, lo femenino y la naturaleza, así como el vínculo perdido entre ésta, la espiritualidad y el rito. Otro punto importante de “Fake Paradise” es el enfoque o el lugar que se le otorga a la tecnología, ¿cómo están funcionado las nuevas herramientas en este intento de volver al origen?

A lo largo del documental se observa a los participantes, mujeres y hombres que tratan de restaurar el vínculo tan profanado y transgredido con la naturaleza y la espiritualidad, realizan “ritos” y consumen drogas con la intención de traspasar el plano material en el que se encuentran; pero de manera personal, creo que sólo evidencian lo contrario. Creo que la esencia del ritual la perdieron de vista, la necesidad de comunicarse y vincularse con algo superior o cosmogónico fue sustituida por la moda del ser ecologista y del consumo de estupefacientes, con la intención de presentarse ante las redes sociales- con la ayuda de la tecnología- como seres “únicos y diferentes”.
En este sentido, el nombre del proyecto me parece muy acertado, porque es justamente un paraíso falso, un estado falso de consciencia que no conduce a ningún lado, es ocioso, una conexión con la espiritualidad totalmente posada y artificial; únicamente reflejando con mayor veracidad el mundo material y superficial en el que nos encontramos inmersos. El proyecto presenta la espiritualidad y el vínculo especial e introspectivo, como algo que se puede adquirir como cualquier producto, y no sólo eso, sino que pareciera que el proceso no está completo hasta que personas ajenas a éste y al individuo mismo, lo acreditan en una plataforma tan artificial como son las redes sociales.

Y aun si se pensara que sí se logró un regreso al origen o se estableció un vínculo, no se mostró a los participantes compartiendo su experiencia o el mensaje con otros, lo más que llegaron a “compartir”, fueron fotografías en redes sociales. De nuevo, un medio totalmente banal que nada tiene que ver con conexión cosmogónicas, espirituales o rituales; es un medio que en automático banaliza y trivializa lo compartido ahí, y más que compartir es hacer alarde o jactarse de actividades totalmente individuales y sin ninguna trascendencia. Me parece importante mencionarlo, ya el objetivo de procesos que buscan vínculos y conexiones, es justamente un religare, es un volver a unir, tiene que ver con comunidad, con unidad y con la destrucción de pensamientos individualistas para poder acceder a aquello que nos es común a todos, para Ser de nuevo todos y nadie.


sábado, 11 de marzo de 2017

Crítica “Them” de Artur Zmijewski

Crítica “Them” de Artur Zmijewski
 
La película “Them” fue realizada en 2007 por el artista polaco Artur Zmijewski, conocido por crear situaciones que cuestionan las creencias y opiniones, tanto de los participantes como de los espectadores, haciendo evidente la fragilidad de nuestros códigos morales y simbólicos.

En el proyecto “Them”, Zmijewski documenta una actividad que realizó con la participación de representantes de cuatro grupos sociales ideológicamente opuestos en Polonia. A cada grupo, les solicitó crear un póster que representara de manera simbólica sus valores y creencias. Posteriormente, el artista les otorgó camisetas impresas con la imagen que habían creado, éstas cumplían la función de unir a los integrantes del mismo equipo, pero imposibilitaban la comunicación o la unidad con los grupos contrarios. Funcionando así, como un slogan o estandarte de las ideologías particulares cada grupo. A continuación, el artista invitó a los equipos a cambiar, destruir, agregar o quitar elementos de los posters de los otros participantes. Al inicio, los cambios y modificaciones que realizaban eran tímidos y sutiles, pero poco a poco, las hostilidades y tensiones entre los grupos comenzaron a hacerse evidentes a través de los símbolos; culminando la actividad en un incendio y en la destrucción total de los símbolos.   

Me parece que en el trabajo de Artur Zmijewski se hace evidente el hecho de que asumir una posición de manera tan radical, sin dar cabida a otras ideas o pensamientos y sin la práctica de la tolerancia y el diálogo, la sociedad está destinada al fracaso y la destrucción. En ese sentido, también me parece difícil concebir, que aún dentro del mismo grupo, los integrantes posean los mismos pensamientos, ideas y sistemas de creencias; por lo tanto, resulta inevitable el surgimiento de conflictos y diferencias que serán confrontadas, y lograr un acuerdo común, sobre todo en grupos de oposición, podría parecer casi imposible.
El hecho es que cada persona es un mundo y en ocasiones, las diferencias serán diametralmente opuestas, sin embargo, también sería ridículo pretender la homogeneidad en las ideologías y creencias; pero más allá de ser conscientes de las diferencias y enfocarnos en lograr un acuerdo común, me parece que la importancia radica en cómo se va a dialogar entre las partes, cómo se dará el proceso de mediación y qué surgirá con la aportación de esos mundos tan diferentes.  

Otro punto importante es cómo se presenta la imagen como reflejo de una sociedad. En el proyecto “Them” lo que se puede advertir es la lucha ciega y obstinada de símbolos sin posibilidad de dialogo; lo que creo es importante rescatar de esto es que no hay símbolos puros, de la misma manera que no hay razas puras superiores, todo y todos estamos construidos con base en diferencias, porque somos productos de historias diferentes, contextos distintos y factores en general que van a determinar nuestra conformación como individuos. Y creo que más allá de defender un símbolo que respalde lo que soy, lo que pienso e imponerlo, el verdadero reto es crear símbolos con los que todos podamos sentirnos identificados; en lugar de crear una “democracia” de confrontación, lucha e imposición, empezar a pensar en crear una democracia de diferencias en la que todos podamos aportar, construir, crear símbolos que sean el estandarte de todos y al mismo tiempo que exista la posibilidad de apertura, dialogo y respeto para que estos símbolos puedan contener matices.





jueves, 9 de marzo de 2017

Them – Arthur Zmijewski

En este video se muestra cuatro grupos de personas polacas que están afiliados ha distintas ideologías políticas, tanto de izquierda como derecha, y se les reúne en un piso para que con pintura y otros materiales expresen sus creencias políticas. Una vez que este proceso terminara, se les daba la instrucción de que modificasen según su propio criterio los carteles hechos por los otros grupos, cosa que no debían impedir, sin embargo, después de que acabaran de modificar el cartel, sí tenían el derecho de recomponerlo y modificarlo.

Durante esta dinámica se pudo observar cómo el antagonismo entre la distintas ideologías causó que el grado de alteración y modificación que sufrían los distintos carteles y símbolos, pasase de ser una pequeña y, hasta cierto punto, respetuosa modificación, a una intolerancia y destrucción total del cartel y símbolos al que sentían mayor aversión determinado equipo.

A través de este ejercicio se lograron manifestar dinámicas que habitualmente suceden en la dinámica de la sociedad contemporánea. Pues, muy comúnmente sucede, que las facciones con ideas diferentes, lejos de entablar un dialogo constructivo buscando puntos de acuerdo entre los distintos posturas, se aferran a su postura de cómo debe ser la sociedad, y no están dispuestos, por ningún motivo, a mover un solo milímetro en aras de encontrar un posición conciliatoria que pudiese ayudar a toda la sociedad en su conjunto.


Otro punto importante que cabe destacar es el papel del artista en todo este video y dinámica, que a diferencia de lo que sucede en el arte más tradicional, realmente no ejecuta la acción el mismo, sino que, solamente es el creador de la idea de la dinámica y el gestor y administrador de dicha idea, y los participantes son realmente los que realizan dicha idea y obra de arte ,simplemente actuando como las personas que son, sin interpretar ningún papel que salga de  su cotidianidad.

domingo, 5 de marzo de 2017

Them – Arthur Zmijewski

La obra comienza cuando se invita a grupos de personas de distintas agrupaciones con opiniones religiosas y políticas muy diferentes entre ellas. Se les pide a cada grupo por separado que realicen un cartel que ejemplifique la visión del pensamiento de su agrupación. Posteriormente reúnen a todos los grupos y les dan direcciones de poder hacer lo que quieran con los carteles de los otros si no concuerdan con sus ideas. Al principio comienzan por hacer sutiles modificaciones, como cortar cosas y escribir cosas inofensivas. Lo que pronto escalan a ser insultos y a acciones violentas contra el otro sin tomar en cuenta ningún segundo sus opiniones. Ya al final no era ni siquiera una lucha entre ideologías, ya solamente era una pelea imparable que había escalado a niveles violentos que culmina cuando se prende fuego a un cartel y todos tienen que ser evacuados del edificio.

La obra demuestra cómo en la violencia no se puede tener ninguna discusión, cuando uno ya se muestra a la defensiva porque se cree que se ataca el argumento propio, nunca se puede realmente escuchar al otro. A la vez también demuestra como actos de violencia, como el mostrado en la obra tanto en la realidad, ya no están siquiera fundamentados en una oposición certera de argumentos, realmente lo único que hace que continué la pelea es el momentum generado de estar en ella y rendirse o hacer las paces es una muestra de debilidad que ninguna de las partes quiere demostrar. Termina siendo una guerra de actos impulsivos en un afán de demostrar quién tiene el poder,  pero el poder realmente sería poder recapacitar y ver qué se está logrando por medio de esos actos. Al final es destrucción para todas las partes.

Melanie Bonajo - Night Soil: Fake Paradise

La obra Fake Paradise, junto con Economy of Love y Nocturnal Gardening son parte de la trilogía de cortos realizados por Melanie Bonajo titulada Night Soil. En ella una voice en off comienza por narrar la historia de una mujer y su primera experiencia en ayahuasca mientras el video enseña a una mujer en una alberca sosteniendo una fotografía de una playa. El video muestra después una sesión de fotos con mujeres vestidas con elementos que recuerdan a la naturaleza, a la vez que se toman fotos y hablan banalidades. La obra progresa a ser cada vez más bizarra mostrando series de imágenes con narraciones de fondo: una planta en una maceta sobre una mujer desnuda toma propia voz, en otra una mujer es rodeada en una cama por plantas, y en otra un hombre vestido de sirena toma un baño en la tina.

Creo que la obra refleja la banalidad del mundo en el que vivimos, donde el capitalismo se ha adueñado de todo, la espiritualidad se ha vuelto un producto más que comprar. Se ponen de moda ciertas drogas y ciertas prácticas porque alguna celebridad las ha utilizado y ha dicho públicamente los beneficios que le ha traido. Se le adjudican ciertos simbolismos a objetos cotidianos, se trata en fin de justificar ante la sociedad cómo los objetos que consumimos tienen un significado más allá del común, queriendo demostrar que no estamos vacíos, pero justamente cuando se hace eso es cuando más se evidencia lo pobres de alma que estamos. Sin embargo, al final del día se puede decir que está es nuestra nueva religión, el consumir, y buscar en los consumibles una justificación que nos haga sentir mejor. Ya no solamente te venden un producto, te venden un bienestar moral y una paz “espiritual”, nuestras nuevas indulgencias que son un pase directo al cielo.

Crítica de Hudson Valley Ruins por Jacky Connolly



Hudson Valley Ruins es un video realizado en el año 2016 por el artista Jack Connolly, el cual  está construido gracias al juego Sims 3, del año 2004.

En el video se presenta la vida de diversas personas que se encuentran en los suburbios de Hudson Valley. Podemos ver una cantidad variada de personajes completamente diferentes tanto en la forma de actuar, como su físico y la ropa que portan. Así mismo, el espacio y el tiempo presentado en el video cambia constantemente de acuerdo a los personajes que nos está presentado. En algunas ocasiones podemos ver espacios objetivos en los cuales los personajes tienden a “relacionarse” de manera poco común y sin comunicación formal, sino con movimiento de manos y gestos. Por otro lado, tenemos el tiempo y espacio subjetivo en el cual se nos presentan sueños y fantasías de algunos personajes que caen en lo ridículo, fantástico y  bizarro.

El título del video funciona como pista para poder entender un poco más profundo la dirección que al artista quiere tomar en el video. Hudson Valley, al ser un suburbio de Estados Unidos, podríamos relacionarlo como espacio donde hay familias, todo es pacífico y amoroso; al igual que el juego de Sims, nos proporciona la idea de una utopía donde es posible conectarse con las personas y convivir con ellas de forma perfecta, realizando fantasías y actos poco probables de alcanzar en la realidad. Es interesante que el artista coloque la palabra “ruins” dentro del título, haciendo referencia a la decadencia y desolación de las relaciones presentadas en el video.

Creo que Connolly al utilizar el formato Sims, rediseña todo un sistema con un objetivo de criticar la forma de visualizar nuestra propia realidad. Ataca la tecnología y la forma de cómo actualmente nos relacionamos mediante dispositivos sin conversaciones físicas algunas; cada quien inmerso en su propia fantasía individual. Utiliza como arma la propia imagen de prototipo e ideal para atacar y hacer énfasis a la vida decrépita en la cual nos vemos inmersos. 

Fake Paradise/ Melanie Bonajo



El presente texto tiene como como objetivo exponer una crítica sobre la obra Fake Paradise la cual forma parte trilogía Night Soil, como también Economy of Love y Nocturnal Gardening, la trilogía fue realizada por la artista Melanie Bonajo. La serie de documentales cortos fueron presentados en la Tate en septiembre del 2016. Fake Paradise tiene una duración de 12 minutos, a lo largo de la narración se muestran a distintos individuos compartiendo su experiencia en ejercicios espirituales y la naturaleza. 

En la página oficial de la artista, expone la intencionalidad principal de Fake Paradise, a partir de ésta expone la relación entre la civilización y la naturaleza que hay en nuestra época, lo anterior se refleja en la obra a partir del contraste que expresan los individuos en sus narraciones, se establece un acercamiento entre la naturaleza y la persona a partir de la tecnología, esto habla de cómo en las sociedades utilizamos nuestros instrumentos a partir de las necesidades que se nos presenta, no se debe crear una pelea constante con la tecnología, desde mi punto de vista se debe comprender el potencial que tiene para conectar con el entorno. La artista presenta las breves relatos de una variedad de grupo de jóvenes que buscan conectar con un mundo espiritual, las imágenes contienen una gran carga de hibridismo cultural ya que en estas es posible identificar elementos de distintas como plantas o personas tomándose fotografías disfrazadas con trajes realizados con elementos orgánicos.

Desde mi punto de vista lo más interesante en la obra y lo que realmente muestra la intencionalidad de la artista es  los contrastes que realiza en la construcción de las imágenes y las narraciones, ya que muestra las relaciones que se pueden crear con la naturaleza a partir de instrumentos creados por el hombre.

domingo, 26 de febrero de 2017

Crítica Game Art: “Hudson Valley Ruins” de Jacky Connolly


Crítica Game Art: “Hudson Valley Ruins” de Jacky Connolly

El video “Hudson Valley Ruins”, realizado en el 2016 por el artista interdisciplinario Jacky Connolly, es un game art basado en la serie de videojuegos de simulación social Sims.

El video presenta la vida familiar y cotidiana de personajes virtuales. Es importante destacar, que los personajes no mantienen comunicación, y los momentos significativos se hacen evidentes mediante gestos. Aparentemente la “historia” se desarrolla en los suburbios, pero Connolly imprime en este escenario un dejo de soledad y misterio, como si se tratase de un suburbio sumido en el abandono. El artista también juega con la fantasía y la imaginación; si bien podemos identificar a los personajes y los lugares donde se encuentran (cocina, recámara, escuela, sala, etc.), la secuencia de “la historia” no es muy clara, así como la trayectoria que siguen los personajes; éstos entran, salen, suben y bajan de habitaciones que parecieran estar en otro plano, el artista muestra al espectador un mundo con diversas dimensiones.

En “Hudson Valley Ruins” podemos observar que el artista se vale de un sistema, un programa prediseñado con un objetivo recreativo y de simulación social para revelar lo contario. Este programa está diseñado para que los usuarios se comuniquen, socialicen virtualmente y diseñen una vida utópica a los personajes, mismos que están programados para mostrarse siempre “felices”.
En su video, Connolly rompe el sistema y hace evidente el tedio y la alienación en la vida utópica, dotando de sentimientos, conflictos y de una psicología compleja a los personajes.
Incluso el objetivo social del programa se ve cuestionado, puesto que los personajes no mantienen ningún tipo de comunicación verbal durante el video y las relaciones que, como espectadores podemos observar, son conflictivas y destructivas.


Me parece que, en primera instancia, el trabajo de Connolly puede ser percibido como incómodo, pero lo que nos muestra va más allá de exponer y cuestionar las vidas disfuncionales que tienen lugar en los suburbios. Connolly está apropiándose de un sistema, y los está rompiendo, ¿es acaso el hecho de que el sistema se rompa lo que tanto nos incomoda?; no se trata del programa Sims, se trata del sistema en el que todos estamos inmersos, algunos sin siquiera estar conscientes, ese sistema que enajena, envicia, y pocos se atreven a romper. 

jueves, 23 de febrero de 2017

Harun Farocki, Bilder Der Welt Und Inschrift Des Krieges,

En el filme presentado por el artista alemán Harun Farocki (1944- 2014) es posible entender de cómo la mirada se ha ido transformado de forma proporcional con los usos y las necesidades del humano. Surgió como una forma de hacer más práctica, objetiva, y segura el estudio y captación de los objetos. Esta forma objetiva y segura fue evolucionando a tal grado, que se volvió casi mecánica y ecuánime, con objetivos predeterminados e impersonales.
El autor pone evidencia la forma en cómo hemos manipulado a nuestro favor dicha práctica, a tal grado de controlar y estudiar el mundo que nos rodea sin moral.  El uso de la fotografía  como amplificación de la vista; un desarrollo casi descomunal que permite otra visión completamente de la vida.
Por otra parte, la fotografía utilizada como la forma de preservar un recuerdo que será destruido, como forma de documentación de lo que fue y de lo que será. Es un mediador de la trasformación del espacio en relación al tiempo, tanto de espacios, edificios, y personas. La conservación de los rostros de miles de personas, observadas como un objeto o como un “aquello”, totalmente desvinculada con lo humano.

Por otro lado, el autor hace énfasis en la constante simulación de las fuerzas naturales, presentes en el movimiento de las olas del mar, creadas de forma mecánica, la muerte, generada de forma mecánica, la observación y mirada, transformada y manipulada para tener ventajas sobre otros seres,  a tal grado de simular la mirada de dios. 
“My voice will reach you”  - Meiro Koizumi
La voz puede llegar a ser un acto completamente determinante para una persona, creando una irrompible conexión o un momento olvidado. 
La obra se divide en tres partes, las cuales manejan un elemento primordial que se desarrolla aunque en segundo plano: la ciudad.
En la primera parte un chico en la ciudad, decide hablar por teléfono a su madre, con intención de invitarla a pasear las siguientes vacaciones, sólo escuchamos el diálogo del joven, pero con las comunes distracciones que se encuentran en la calle, como los claxon de los coches, el aire, el motor de camines, incluso el caminar de otros peatones.
En esta fragmento asumí que la señora ya no vivía con él, ya fuera porque se encontraba en algún asilo o simplemente en su casa a las afueras, también imaginé que tenía alzheimer, por la constantes repeticiones de los planes a salir.
En la segunda sección, el ruido desaparece, el silencio se desenvuelve a lo largo en el que va transcurriendo lo que parece ser una carta escrita del joven a su madre, es cuando el tema citadino se irrumpe con una fotografía vieja, él aún es un niño y la madre es joven, se llega a comprender que ella ha fallecido.
Finalmente, regresa al primer escenario, a la ciudad con todos los ruidos que implican, aunque la conversación que había llevado a cabo el joven, en ningún momento fue con su madre, sino con empresas X, con servicio de call center, que inmediatamente se sorprendían y de cierta manera entraban en crisis, al no poder aclarar que no eran la persona con la que el personaje principal conversaba.

En esta última parte es cuando se entra en crisis,  por la temporalidad que se maneja, el tiempo transcurre, el ruido de los otros seres es inevitable, pues a pesar del silencio, las imágenes citadinas resonaban mentalmente, así como lo finito de las personas, somos indudablemente, pero en cualquier momento se deja de estar.
Reel Unreel, Francis Alÿs, 2011.

El camino de cada uno es una historia complicada, donde inclusive se pretende dejar un rastro, ya sea por acciones, vestigios o por memorias en distintos individuos, de echo, en algunos casos, tales intenciones son algo vanas, egocéntricas y prescindibles, mas en el caso de este video o documental, se muestra más como una exhibición, una llamada de atención para voltear a ver lo que sucede en otros lugares, ajenos completamente a la cotidianeidad de uno.
Por ello, el título revela ya bastante, tanto con la idea de los carretes, del camino, del desenrollar, pero más que nada de la imagen, pues al mostrar constantes contrastes, todo forma parte con un motivo específico, nada es al azar, desde los dos niños, uno deja el rastro y otro lo vuelve a guardar, perder y recuperar, uno de blanco y otro de negro, ambos en un aparente juego común para los niños de su edad, pues con unos 11 o 13 años, no se percatan del todo de la situación a su alrededor.
Debido a las complicadas circunstancias, ajenas por completo a ellos, se observa una ciudad en decadencia, destruida y con mucha pobreza, y donde a pesar de ello, siguen siendo vigilados, controlados desde las alturas por helicópteros, esos ojos que están sobre sus espaldas, sin importar el daño que ya les han causado continúan acechando.
            Por lo que, a pesar de que múltiples ojos los vigilan, una cámara los llevará a muchísimos más ojos, pero para exponer, ampliar la visión del mundo, de lo que sucede y también de lo que no sucede, de los actos buenos o malos, pero sobre todo, de la capacidad de reconstrucción de un espacio, a partir de imágenes y sonidos, llegando aún más directo al espectador, logrando la inmediatez de los sucesos.
Gabriel Orozco, Kirumanzuto, CDMX, 2017.

Oxxo, Oroxxo…

El mundo del arte, desde hace ya varias décadas, ha estado en un momento de problemática, principalmente por la subjetividad que en algún momento salió respecto a la idea tan subjetiva donde se estipulaba que todo podía ser arte, donde cualquier propuesta se consideraría para alguna exposición o galería, llegando a tal punto, que los artistas ya no producían lo que la concepción clásica académica consideraría arte.
Sin embargo, es realmente la pregunta desde entonces: ¿qué se considera como arte?, ya que las nuevas producciones comienzan a realizarse con materiales distintos, con diversas presentaciones, en lugares inimaginables, más aún cuando al introducir lo interdisciplinario o multidisciplinario, las obras dan un cambio extremo, respecto a la experiencia estética y mensaje que los artistas pretenden transmitir.
Incluso, en algunos momentos, los artistas mismos se convierten en la obra, aunque sea por tan sólo un momento corto y fugaz, pero éste queda registrado multimediáticamente, mas en esta ocasión, el artista tomó un elemento que en la cotidianeidad incluso no tomamos tanto en cuenta, un Oxxo, una tienda en la que eventualmente nos abastecemos de alimentos y algunos otros productos, algunos son nacionales, otros internacionales, pero a fin de cuentas los consumimos.
En este caso, la mercancía cotidiana sufre un pequeño cambio, un accidente en la concepción de Aristóteles, donde esa minúscula variación no afectó en su totalidad al producto en sí mismo, pero en sentido valorativo, se transformó completamente, ya que adquiriendo el logo o estampa característico del artista, deja de verse como un objeto cualquiera, incluso en la temática de la tienda no está permitido venderse como cualquier otro artículo, que es ahí donde, de acuerdo a lo debatido en clase, se observa cierto discurso en el que se critica la manera en la que el arte se convirtió en mera comercialización para las galerías y algunos coleccionistas, convirtiéndose en puro objeto, o en el caso más extremo, en puros números, que resultan determinados directamente proporcional a la popularidad del artista.

Aunque también, no logro comprender si era la intención del artista que múltiples espectadores llegaran a consumir cual Oxxo cualquiera, comprendiendo la metodología de ciertos artículos marcados se compraban, no en cajas, sino directo con la galería, así como, si se esperaba tal reacción, porque evidentemente, y en base a las lecturas, se convirtió en una obra que puede recibir diversas críticas, pero es ésta quien, al momento de la experiencia, juzga al espectador, en cuanto a lo que hace una vez al entrar, si sólo toma fotos, si consume algún alimento o bebida, si sólo va a ver, y más aún si acceden a la “segunda parte”, donde se observa un cambio significativo en la presentación de los productos, ya como una galería como tal, no en un aparador o refrigerador, sino en un estante a determinada altura y junto con determinados objetos a su lado, aunque si, todos ya con el logo característico del artista.
Las imágenes del mundo y la descripción de la guerra, Harun Faroki, 1988.




Con la invención de la fotografía, todos creyeron la idea de que se llegaría a plasmar la verdadera imagen de la realidad, pero donde ni siquiera saben cuál es la realidad en la que habitan, más aún si las imágenes pueden llegar a ser manipuladas, manejadas bajo distintas intenciones, tales como registro, recuerdo, documento, evidencia, memoria…
En este caso, se logra rescatar la mano del hombre, en cuanto hasta dónde puede llegar su ambición de poder, de conocimiento y de superioridad, esto en cuanto a la posibilidad que tiene para recrear situaciones complejas en un laboratorio, ya sea química, física o fotográficamente, ideología que se tuvo mayor auge durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante tal terrible momento de la historia, existieron métodos inexplicables, donde precisamente se pretendía manipular a la humanidad en todos sus sentidos, no sólo dentro de los campos de concentración, sino también fuera de ellos, aunque si con la mirada sobre ellos.
De éstos lugares se tiene múltiples fotografías, realizadas con la calidad de la época, que a comparación de la tecnología actual deja mucho que desear, pero es precisamente el punto, pues al no tener la resolución adecuada, se debían apoyar de personas reales, sujetos que vivieron en dichos campos, para desmentir lo que se llevaba a cabo en ellos.
Ya que documentos y registros tiene clasificados ciertos lugares con tareas comunes, pero eran en realidad laboratorios, almacenes o zonas de tiro, más aún cuando aparentaban ser urbanizaciones, resultando ser grandes almacenes de aviones, es decir, ellos mismo pretendían modificar el entorno, manipulando la vista del lugar, engañando tanto a al que observa como a la cámara que lo capta.

Por lo tanto, a pesar de que las máquinas desarrolladas a partir de tal tecnología, y de que representaran un nivel de poder y control sobre el otro, hoy en día son sólo un utensilio, perdió aquel nivel de importancia, debido a la fácil manipulación, la falsificación de verdades, realidades construidas, a partir de una deconstrucción de los sucesos, que a pesar de todo se da por hecho por la inmediatez de las imágenes.
Final cut, György Pálfi, Hungría, 2012.



Al principio del video, creí que éste se estaba conformando únicamente con los cortes finales de las películas, sin embargo, conforme fue transcurriendo, con cada nuevo pequeño corte con el que avanzaba, notaba que no era así, sino que, en realidad, eran fragmentos de distintas películas y que era indistinto si eran parte del principio, de la parte media o del final de la trama de la película original.
A pesar de aquella primera confusión, el discurso que se fue desenvolviendo quedó bastante claro, con la manera en la que las vidas de dos personajes de cruzaban, donde un hombre y una mujer, ilusionados, comenzaban una relación, y más que nada la manera de actuar de ambos, cada reacción, gesto y emoción, encajaban perfectamente, sin importar que fueran actores y actrices completamente ajenos, en cuanto a época y película.
Es por ello, que con la constante concordancia de las escenas, permite exponer claramente la manera en la que, de cierta manera, la memoria colectiva de los consumidores han ido formando, al mismo paso, arquetipos establecidos, respecto a cómo debe un hombre conquistar a una mujer, y cómo una mujer con decoro y femineidad conquistar al hombre, lo que nos lleva directamente a los estatus de belleza que debían cumplir cada uno de ellos,
Claro está, que en el desarrollo de la “historia”, ambos cumplen los roles de género que impactaban para la sociedad, de echo, con el cuidado que merece, aún siguen estando establecidos dichos roles, tal vez en unas zonas más que en otras, pero el hecho de que el hombre es quien debe trabajar y la mujer hacerse cargo del hogar, continúa estando presente en múltiples niveles ideológicos.

Finalmente, para aterrizar los puntos tocados, a manera de justificación de un excelente trabajo, es decido a que sin tales arquetipos e imágenes idealizadas, la narrativa de la trama no se hubiese comprendido, habría quedado en simples recopilaciones de cortas escenas, sin provocar emoción o sensación alguna con respecto a lo que se pretendía mostrar.

Film, Samuel Beckett, 1966.


SALLIRA MENDOZA RESÉNDIZ 5ºB

Film, Samuel Beckett, 1966.

La película, como sería su traducción, es en realidad un video ligeramente corto, con una duración de poco menos de 20 min., inicia con un plano complejo, pero inmediatamente reconocible, un ojo, una mirada fija y penetrante, que es interrumpida por el inconsciente parpadeo, para después difuminarse la imagen y dar paso a un gran muro, tal comienzo resulta en su inmediatez confuso, sin embargo, cobra sentido al final.
Debido a que la mirada es el motivo de horror del personaje, un terror que le obliga a escapar de cualquier tipo de personaje con ojos o alguna alusión a éstos, hombres, mujeres, perros, gatos, aves, ventanas, vidrios, espejos…, en donde por ningún motivo desea ser observado, esto conceptualiza brevemente, el modo en que esas miradas sobre uno pueden resultar intrusivas, agresivas inclusive, pues transgreden nuestra imagen penetrando en ella, resultando curioso, pues son ellos quienes nos ven, los otros, uno no logra verse por sí mismo, al menos de manera completa, si no es, en todo caso, con la ayuda de algún artefacto que refleje, en su mayoría algún espejo.
Por lo que en cierto sentido, lo que nos funciona como espejo, para tener una imagen de si mismo, son aquellas otras miradas, por las cuales nos conformamos, nos vemos a partir del otro, y, sin embargo, en el video se huye precisamente de esto, de la autoconstrucción, y uno como observador se puede dar cuenta, ya que el espectador está presente a partir de una mirada panóptica, aunque más adelante el mismo personaje que funge como el lente de la cámara que nos guía a lo largo del video, resulta ser él mismo.

Sin embargo, no sólo se pretende escapar de la mirada inmediata, sino también de aquello, que aunque esté detenido, presente ojos que lo “miren”, tal como ocurre con las fotografías, pues no sólo elimina la posibilidad de ser observado, de la misma manera borra la posibilidad de mirar aquello que había sido capturado, ya sea por algún recuerdo o son la simple finalidad de eliminar esos personajes de su memoria.