lunes, 20 de febrero de 2017

"My Voice Would Reach You" - Meiro Koizumi

Crítica "My Voice Would Reach You" -  Meiro Koizumi

https://www.ngv.vic.gov.au/my-voice-would-reach-you/


El acto simbólico de la repetición, el artista con su obra lleva al espectador a un terreno de comodidad e incertidumbre. Comienza planteando un proceso abierto, donde como espectadores podemos ser capaces de aplicar la imaginación como un campo expandido donde las posibilidades pueden ser infinitas; infinitas como las respuestas imaginadas, respuestas repetidas al momento en el que el artista reitera e insiste. Después, ruido.
El plano donde se sitúa es una ciudad escandalosa, llena de gente, de conversaciones, luces y movimiento. Pareciera que acto repetitivo de la llamada telefónica es con el afán de hacer resaltar su conversación entre las demás, la carga que efectúa al pronunciar y repetir la conversación llena las palabras de significado. Comprendemos el verdadero fin de la conversación al comprender la historia en la carta, el video de un momento a otro nos lleva de lo aturdido de la ciudad, llena de movimiento y luces, a un nuevo ámbito donde es silencioso y solamente la imagen se enfoca en una fotografía, el autor lee una carta, la misma nos ayuda a comprender el sentido de la conversación anterior, repentinamente todo se torna silencioso y ausente.
Un ejercicio de eliminar la lejanía, invitando a los extraños que compartían la conversación a imaginar e incluso entrar dentro del juego. Terminar con el campo de distancia entre las relaciones de individuos que se tratan con extrañeza aunque compartan el mismo aire. La capacidad de interpretación de los espectadores que en primer plano comprendíamos la conversación como parte de la cotidianeidad, una conversación más por teléfono de algún hijo y su madre, nada extraño; pero cuando comprendemos el contexto de la carta y escuchamos la segunda voz que no es la de su madre sino de algún desconocido, nuestra interpretación cambia, algo se mueve y la información del mensaje repetitivo cobra sentido.

 El juego como un campo que no nos permitimos experimentar más por la seriedad de la vida, actitudes adultas y responsabilidades. El artista juega, experimenta y comparte experiencias que desarrolla y deja en su obra, un registro que funciona como ejercicio introspectivo para continuar con un análisis de la propia situación a la que se enfrenta, creación de atmósferas y situaciones diferentes dentro del campo de juego abierto en expectativa de alguien a quien las palabras lleguen. 

“Film” - Samuel Beckett

Crítica “Film” Samuel Beckett

https://www.youtube.com/watch?v=o6dOchM6MWk

El video comienza mostrando la mirada, como si el propio espectador fuera quien guía y aterroriza a los demás personajes que se encuentra en su camino hasta el punto donde presenta al actor principal, aquél sujeto por quien todos temían, un personaje sin un ojo que comienza a adaptarse al espacio de la habitación, sin caminar hacia atrás siempre hacia delante, como si el mirar hacia atrás (hacia la cámara) le afectara de alguna forma, realizando acciones simultáneas, siempre repetitivo y nervioso; revisando su pulso constantemente se mece en una silla y poco a poco va perdiendo la paciencia, no soporta las miradas, destruye todo aquello que tenga ojos aferrados a su imagen, destruye fotografías que parecen ser de su pasado y algunos pósters a su alrededor, aterrado a la mirada ajena fatalista que juzga y desaprueba.
Podemos reflexionar en este video sobre la incapacidad de esconderse, el cuerpo siempre expuesto a una descripción e interpretación del otro, la otredad, aquel campo donde quien porta el papel de externo o de autoridad puede juzgar, pues se aparta e individualiza, pierde su capacidad empática, se posiciona en un lugar de poder y con sus ojos circulares adjudica prejuicios siempre distantes a su propia interpretación individual, jamás se identifica y ve su alrededor como simples hechos lejanos.

Lo circular de igual forma cabe en el campo de reflexión en esta crítica, el hombre camina en círculos dentro de la habitación, hace énfasis en aspectos repetitivos, teme a aquello que es redondo y observa, un campo dual de actor y espectador, doble, aquella doble mirada completa que no tiene por ser tuerto. Se encuentra también quien observa sin una posición neutral, aquella mirada que se encuentra en todos lados, describe y vigila; podríamos mencionar cómo esto se encuentra relacionado con la posición en la que nos encontramos en la actualidad, rodeados de lentes u ojos de cámaras que nos siguen a todos lados, de nueva cuenta lo circular, no sabemos cómo tener la seguridad que del otro lado del lente no se encuentra alguien vigilando, constante y silencioso.

“Final Cut” - György Pálfi

Crítica “Final Cut” de György Pálfi

https://www.youtube.com/watch?v=iSB967wX0wA

La película Final Cut, obra del cineasta György Pálfy resulta ser un gran collage de imágenes que componen una narrativa de una historia romántica preestablecida periódicamente por un imaginario colectivo occidental, el hecho de que dos personas se encuentran y se enamoran es el tema de la historia central.
Resulta interesante analizar la estructura compositiva del conjunto de imágenes que planifican de manera correcta una narrativa coherente y creativa, los fragmentos que estructuran la película total son extraídos de otras películas tanto populares como de cine culto sin tener algún campo o límite de referencia puesto que todas las imágenes utilizadas pueden ser  reconocidas fácilmente.
La descripción de los personajes y sus actitudes son elementos y patrones que se repiten en diversas películas, esto sirve cuando se pretende presentar la historia en general porque más que un límite u obstáculo funciona como un gran campo expandido de la imagen, el cual permite estructurar una misma historia o una nueva, las acciones son el eje principal de la narrativa aunque el diálogo funcionan de manera correcta dentro de la misma. Más allá de la interesante estructura de la película podemos cuestionar los cánones y actitudes aplicados a los personajes, ¿resultaría más interesante que los personajes principales se comportarán de forma totalmente diferente a la que tenemos preestablecida? ¿Por qué aunque el campo de la imagen sea flexible no utiliza nuevas narrativas para crear una historia no lineal o diferente?

Muchas veces parece resultar que lo aleatorio o no coherente para nuestra estructura mental occidentalizada es mal hecho o erróneo, no somos capaces de expandir nuestro campo de consumo porque no satisface nuestra mentalidad preestablecida. Es por eso que más que explorar el campo de nuevas estructuras, el autor nos lleva a crear una reflexión donde expone un sistema de representación occidental siempre presente, la forma en que siempre escapamos y creemos crear cosas nuevas basándonos de las mismas temáticas y elementos, reciclando los recursos que siempre utilizamos y perdiendo la curiosidad e interés por nuevas narrativas que no nos lleven a la satisfacción final que ya conocemos. Debemos ser capaces de ser autorreflexivos con las imágenes que consumimos. Somos el producto de aquellos procesos de creación que tienen un nivel o tema intrínseco importante o nulo, de igual forma la masiva cantidad de imágenes que nos invaden en todo momento puede ser interpretada y discutida en el formato de la película, somos atacados por imágenes en nuestros dispositivos móviles, comerciales, imágenes promocionales en la calle, etc., todo momento el ambiente que nos rodea se encuentra invadiéndonos de imágenes que son reinterpretaciones con un mismo fin, el del consumo.

domingo, 19 de febrero de 2017

Lucía Meliá/Harun Farocki

El presente texto tiene como objetivo analizar la obra Images of the World and the Inscription of War, realizada en 1988 por el cineasta checoslovaco Harun Farocki, ésta consta de un video con una duración de 75 minutos en el cual se muestran al espectador distintas imágenes relacionadas con la Segunda Guerra Mundial, de forma paralela una voz nos narra un discurso en el cual contextualiza las imágenes.

Didi Huberman realizó el prólogo para el inicio de Desconfiar de las Imágenes, libro escrito por el artista publicado en  el 2013 por Caja Negra Editora, llamado Cómo abrir los ojos, en el cual expone las principales problemáticas en las cuales se sostiene el discurso  de las obras de Farocki. Desde mi punto de vista la obra que concierne en presente análisis contiene dichas ideas de manera muy clara, el artista invita al espectador a pensar sobre las imágenes, no solo las observadas sino también las realizadas, pone en evidencia el hecho de que las imágenes son realizadas por el hombre a partir de la manipulación. Aunque la obra fue realizada a finales de los 80s puede hablarnos de la forma como creamos imágenes y la poca responsabilidad que hay en el acto.


En la Segunda Guerra Mundial se llevaron a cabo distintas fotografías y hasta representaciones en las cuales se muestran distintas perspectivas sobre dicha época. La subjetividad a la que está sujeto el acto de captura de una fotografía es evidenciado por el artista, pero también se muestra el flanco en el cual se encuentra el espectador, el cual debería, en el mejor de los casos, analizar la dialéctica entre creación/destrucción que nos muestran las imágenes de guerra.  

jueves, 16 de febrero de 2017

Crítica “Oroxxo” de Gabriel Orozco

Crítica “Oroxxo” de Gabriel Orozco

Oroxxo es una instalación presentada por Gabriel Orozco, en la galería de arte contemporáneo Kurimanzutto. La obra está conformada por una tienda de conveniencia Oxxo, que como en cualquier otra tienda de la cadena, se encuentran productos variados y dispuestos para el consumo de los usuarios. La diferencia radica en que algunos de los productos de la tienda están intervenidos por el artista, presentando en su empaque o lata una estampa diseñada por el mismo Orozco. Al ingresar a la instalación, el asistente recibe un especie de vale de despensa parecido a un billete, que se puede intercambiar por cualquier producto, exceptuando aquellos intervenidos por el artista.
Existe un segundo espacio al que se puede acceder después de haber recorrido el Oroxxo. Es una sala en donde los productos ya se encuentran colocados a manera de exposición. Los productos presentados, son únicamente los intervenidos y se encuentran vaciados de cualquier alimento o bebida, con fines de preservación de la obra. Este espacio se recorre siguiendo la dinámica de un museo o galería.
Me parece que desde la idea de presentar como eje conductor de la obra una tienda Oxxo, da pie a generar una reflexión en torno al mercado, la producción, y muy en concreto al capitalismo. Se trata de esta cadena de tiendas de conveniencia, que ha ido en aumento en los últimos años y que amenaza con hacer desparecer las pequeñas empresas o tiendas de abarrotes.
Al ingresar y ver la cantidad de productos en los estantes y refrigeradores, es fácil relacionarlo con la producción en masa, las relaciones de compra-venta, oferta-demanda y el hecho de que todo tiene un precio, incluso la obra de arte.

Desde mi punto de visa, lo que hace Orozco en la primera sala es presentar al arte inmerso en el sistema del mercado, de la producción y del consumismo. El arte como cualquier producto que es susceptible a cubrir caprichos y frivolidades, y que puede ser adquirido como cualquier producto de fábrica. Pero la diferencia está en que dentro del Oroxxo puedes adquirir cualquier producto menos la obra, idea que refuerza en la segunda sala, cuando se presentan los empaques y latas en formato de “obra de museo”, y de pronto, incluso la idea de poder adquirirlas se nos escapa a la mayoría de los asistentes.


Finalmente creo, que lo que hace el artista con su instalación no es una crítica como tal al sistema de consumo y al capitalismo; sino que más bien hace evidente estas relaciones y como estamos inmersos en ellas. Personalmente, veo un Orozco irónico y cínico que nos dice: “Todo está dentro de este sistema, incluso el arte. Y si no lo crees, mírame cómo funciono en él”. 
Oroxxo



En esta ocasión el artista mexicano Gabriel Orozco instaló en la galería Kurimanzutto una franquicia propiedad de grupo FEMSA conocida como OXXO que fue intervenida por él mismo artista como parte de su obra.  Como el resto de los comercios mexicanos del mismo nombre éste último pretende igualmente vender todo lo que en él se ofrece. La dinámica es la siguiente, al entrar al comercio se le da al visitante/espectador un billete que tiene en una de sus mitades la impresión del peso y en la otra la del dólar, justo en el centro está el logo que Orozco ya ha usado en intervenciones previas. Quien entra puede canjear este billete que se le ha dado por cualquier producto que no haya sido intervenido por el artista, los productos intervenidos se diferencian de los que no pues los primeros llevan el logo del artista. Si es que alguien pretende comprar los productos que han sido intervenidos el precio de éstos varia, alcanzando un importe casi incosteable para aquellos quienes vivimos fuera del mercado del arte. Esta es una clasificación arbitraria que ha hecho el artista de las cosas que se venden en una tienda cualquiera, pues el producto contiene exactamente lo mismo, la pequeña o gran diferencia es que uno ha sido intervenido por el artista, pero estrictamente no existe desigualdad entre lo que contienen.
Aquí se muestra al artista similar al rey Midas, si Midas convertía todo lo que tocaba en oro, de la misma manera lo hace el artista, convirtiendo en arte aquello que no poseía valor artístico, luego entonces le añade cierto valor mercantil.
Si Gabriel Orozco pretendía con esta pieza hacer una crítica al mercado del arte, más bien lo deja en evidencia, develando la manera en que dicho mercado atribuye precios totalmente arbitrarios a las obras de arte, la arbitrariedad de los costos surge de lo subjetivo y nebuloso que resulta atribuir precios a algo que no parece no tener una fuerza de trabajo que se asemeje a las demás y es de donde el mercado de arte entra al juego y establece las reglas de un juego que nadie sabe jugar.


Oroxxo

Gabriel Orozco en este proyecto dispuso una instalación en la que reproducía de manera casi idéntica la famosa tienda mexicana Oxxo; las personas que entraban ahí se les daba un billete mitad dólar, mitad peso y que en el centro llevaba el logo del artista, con el cual podían canjear cualquier producto que no hubiese sido intervenido por el artista. Si querían más billetes, el valor de estos era de mil pesos, y si querían comprar algún producto intervenido por el artista tenían que seguir la reglas comunes que existen en la compra de arte, y por supuesto, a los precios habituales a lo que se suelen vender la obras de este artista.

 Según mi punto de vista, el fin de toda esta dinámica es evidenciar la manera en la que funciona el mercado de arte contemporáneo, en el cual, al parecer todos tenemos acceso a él, sin embargo, en el fondo es una simple ilusión,  pues solamente unos pocos tienen acceso real a las obras y a la comprensión de estás, mientras que los demás se remiten a ser simples espectadores que ni siquiera comprenden del todo donde esta lo artístico en la obra presentada.


Por otro lado , la misma instalación, al final, sigue el mismo juego de este tipo de galerías  y del mercado de arte, pues las obras se siguen vendiendo a precios desorbitantes( pues si se vendieran a precios más bajos toda la obra de Orozco se abarataría, lo cual causaría grandes perdidas al artista y galerías que tienen obra de él). Al mismo tiempo, la mismas tiendas Oxxo ganaron mucho en publicidad a través de esta instalación, y  realmente, muy pocos llegaron a comprender la idea, que se pudiese suponer, subyacía  a todo esto.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Gabriel Orozco - Oroxxo

En este proyecto, Gabriel Orozco instaló la famosa tienda de conveniencia Oxxo en la galería Kurimanzutto. Al entrar, se le da al espectador un billete con la impresión mitad dólar y mitad peso y la centro el logo del artista. Al entrar a la tienda en cuestión, uno se encuentra la casi total normalidad de un Oxxo, sin embargo, al poco tiempo se puede apreciar que algunos objetos están intervenidos por el artista. Se invita al espectador a canjear su billete por cualquier cosa del Oxxo no intervenida (a excepción de electrónicos y botellas de alcohol grandes, posteriormente un amigo me mencionaría que ya ni siquiera se podría canjear en absoluto por alcohol o cigarros.), si se quieren más billetes, se tendrán que pagar por cada uno mil pesos y si se quiere comprar un producto intervenido tendrá que hacerse bajo las reglas normales de compra de arte, saliendo del Oxxo para ir a la sección de ventas en la galería, donde se tiene que estar dispuesto a pagar cantidades extraordinarias (cotidianas para la obra de Orozco). Saliendo por el otro lado del Oxxo, se puede apreciar una galería en su formato habitual donde se exhiben empaques intervenidos despojados de sus productos perecederos.

La obra resulta una evidencia más que una crítica del cinismo del mercado del arte. Una obra que se expone bajo una falsa democratización, utilizando una marca reconocida y utilizada por la mayoría de los mexicanos. Sin embargo, la obra a la vez es una gran propuesta del marketing, al ser una marca así de reconocida, aparte de darle prestigio a la tienda, todo mundo habla de la obra, y no por las razones que el artista proponía (hasta donde sabemos), nadie habla del cuestionamiento del mercado del arte, todos se preguntan si siquiera es arte.  Al entrar a este Oxxo, uno se convierte un marginalizado donde un poder, la galería, le impone lo que puede o no adquirir. Un clasismo que revela quien puede jugar en el mundo del arte, y quien puede pretender jugar. La crítica al mercado que pretendía el artista se muestra fallida al solo reforzar las reglas del juego. Radical hubiera sido que sí se hubiera podido llevar cualquier producto, inclusive los intervenidos, con el mismo billete. Nadie se atreve, ni el artista, ni la galería, ni los coleccionistas a abaratar la obra de Orozco. La obra cae un ciclo vicioso de la pseudo-crítica desde el mismo arte, que funciona de cierta manera y no pretende cambiar. 

martes, 14 de febrero de 2017

Crítica “Bilder Der Welt Und Inschrift Des Krieges” de Harun Farocki

Crítica “Bilder Der Welt Und Inschrift Des Krieges” de Harun Farocki

En el film “Bilder Der Welt Und Inschrift Des Krieges”, realizado en 1989, el autor y cineasta alemán Harun Farocki no sólo estudia los sistemas de representación o el avance tecnológico de las cámaras; sino que da pie para reflexionar en torno a algunos conceptos como la vigilancia, la mirada panóptica, el control y la preservación de imágenes.
La obra comienza con una especie de laboratorio donde se estudia el movimiento del agua, en concreto de las olas. Se nos muestra un corredor ancho y de altas paredes, en medio de éstas, hay agua; al final del corredor se encuentra colocada una placa metálica que se mueve hacia delante y hacia atrás poniéndola en movimiento, creando olas. Lo que llama mi atención de esta primera escena es la idea del control sistemático, que se repite y se hace evidente durante la obra de Farocki.  
Siguiendo esta línea, nos presenta imágenes de la Segunda Guerra Mundial, en concreto de la vista panóptica de los aviones militares y las dinámicas dentro de los campos de concentración judíos.
En relación a los aviones, hay una escena donde éstos, antes de atacar determinadas edificaciones o incluso ciudades enteras, toman una fotografía. Esta acción habla de que a la vista de la cámara todo se cosifica; las ciudades se vuelven algo “a la mano” de la cual se puede disponer sin inconvenientes, incluso los habitantes de esas ciudades se vuelven objetos, pasando a ser meras variables o accidentes en la imagen.

Esta misma escena genera en mi otra reflexión, la relación del preservar- destruir. Los aviones con su mirada panóptica, identifican el objetivo, hacen un registro fotográfico y después sueltan las bombas, la nube se disipa y de aquel lugar sólo queda el registro. La misma herramienta que se utilizó para preservar ese lugar, fue la misma que ayudó a su destrucción. A partir de ese momento, el registro fotográfico se estudiará, se archivará y posiblemente se utilizará para investigaciones o experimentos; todo basado en algo que ya no existe en lo que llamamos realidad.


Finalmente retomaré el caso de los campos de concentración y exterminio, como la máxima puesta en práctica de los conceptos: control y vigilancia. Desde el ingreso al campo, las personas pasaban por un proceso de selección y clasificación, siempre bajo el ojo vigilante y siguiendo las estrictas normas que garantizaban el control.

Actualmente, los mecanismos de vigilancia y control se han vuelto más sutiles, siendo la tecnología la que ha jugado un papel fundamental en la creación de estos nuevos sistemas. Las cámaras de vigilancia colocadas en todos los espacios y las interminables bases de datos se han vuelto cotidianas bajo un discurso de protección, pero lo que es una realidad es que el dominio privado cada vez se hace más estrecho y aquellos que poseen un mayor número de ojos vigilantes o tienen acceso a miradas panópticas se han vuelto los más poderosos.  

Crítica: Harun Farocki - Las imágenes del mundo y la inscripción de guerra. 1988

Harun Farocki, muestra en esta película abstracta una serie de imágenes y videos, mientras una voice en off va creando una narrativa. Algunas de las escenas más remarcables es en el principio donde se ve un edificio donde se crean olas de agua bajo un ambiente controlado y donde se prueban pequeños barcos a escala, otra escena muestra la imagen de una mujer en Auschwitz, que poco tiempo después de ser fotografiada fue matada. Quizá la escena más impactante es cuando se narra la historia de cuando la CIA americana sobrevoló y fotografió los campos de concentración en Alemania, sin embargo no presto atención a ellos ni realizo ninguna acción, ya que ellos solamente buscaban una planta industrial.

La película de Farocki nos muestra como hemos creado dispositivos tecnológicos que nos han distanciado de la humanidad. Tener un registro fotográfico nos basta para guardar la memoria de su existencia, lo que está afuera ya no importa. Preferimos apreciar el mundo desde un ambiente seguro, desde el monitor de nuestras casas, no podemos siquiera dar un paso hacia afuera o voltear a otro lado para ver la realidad. Vivimos en una simulación del mundo, más aún ahora, con redes sociales donde cada quién se personifica para alcanzar su modelo de idealidad. Tal vez está es nuestra nueva realidad, y ya no existimos ni tenemos personalidad si no es por estos aparatos, nuestras identidades son ahora necesariamente formadas por ellos. A la vez, estos dispositivos funcionan como una jaula de control panóptico que regula nuestros comportamientos en la sociedad, las imágenes que nos llegan de países distantes son controladas por los medios masivos en poder que moldean a sus intereses las narrativas, manipulando los discursos históricos del mundo. Creemos que tenemos opinión propia, creemos que sabemos lo que está pasando, pero vivimos en un mundo alterno donde unas imágenes se valoran y otras se ignoran.

sábado, 11 de febrero de 2017

Film-Samuel Becket



Film, es una pequeña película muda donde Beckett, pone en evidencia los miedos hacia la mirada de la sociedad  que enjuicia nuestra persona y por otro lado, la forma en que nosotros mismos nos enjuiciamos. La película se centra en un personaje enigmático, quien huye de algo que al parecer es  sí mismo; se encuentra constantemente intentando evaporarse ante las miradas de las personas, y de su propia mirada.


Es posible entender que el personaje central se encuentra sumergido en miedos y prejuicios que eventualmente caen en la decisión de separarse de cualquier forma de relación con otro ser. Por un lado, Beckett, hace énfasis en las fotografías como medio de vincularnos con el personaje en su posible pasado y su relación con otros seres, quién podría ser su madre, su esposa, y que todos esos recuerdos caen en el odio y en el desprecio de sí mismo. Por otro lado, decide expulsar a su perro y gato, quienes también ejecutan el ejercicio de la mirada, que recae en un posible pensamiento crítico hacia su dueño. 


Cuando analizamos a las personas que miran al personaje principal, es interesante observar que siempre reaccionan de forma negativa y sorpresiva ante su presencia, y como consecuencia, se genera una intriga inherente al aspecto del personaje. Como forma de protección, el personaje intenta inhibir cualquier tipo de relación con ojos y miradas, este acto, podría definirse como un sentimiento constante de negarse a sí mismo y es un posible resultado de inseguridades.


Cosa curiosa, el momento decisivo de la película, mostrándonos el verdadero físico del personaje, caemos en cuenta que carece de un ojo. Un ojo que representa la incapacidad de ver el mundo de forma panorámica, de forma equilibrada y por lo tanto objetiva. El personaje vive sumergido en su propio mundo huyendo de sí mismo; una crisis de personalidad que recae en la paranoia. 


Más allá de los juicios externos, la forma más cruel y violenta es la forma que hacemos juicio de nosotros mismos.