Crítica
“Them” de
Artur Zmijewski
La
película “Them” fue realizada en 2007 por el artista polaco Artur Zmijewski,
conocido por crear situaciones que cuestionan las creencias y opiniones, tanto
de los participantes como de los espectadores, haciendo evidente la fragilidad
de nuestros códigos morales y simbólicos.
En
el proyecto “Them”, Zmijewski documenta una actividad que realizó con la
participación de representantes de cuatro grupos sociales ideológicamente
opuestos en Polonia. A cada grupo, les solicitó crear un póster que representara
de manera simbólica sus valores y creencias. Posteriormente, el artista les
otorgó camisetas impresas con la imagen que habían creado, éstas cumplían la
función de unir a los integrantes del mismo equipo, pero imposibilitaban la
comunicación o la unidad con los grupos contrarios. Funcionando así, como un slogan
o estandarte de las ideologías particulares cada grupo. A continuación, el
artista invitó a los equipos a cambiar, destruir, agregar o quitar elementos de
los posters de los otros participantes. Al inicio, los cambios y modificaciones
que realizaban eran tímidos y sutiles, pero poco a poco, las hostilidades y
tensiones entre los grupos comenzaron a hacerse evidentes a través de los
símbolos; culminando la actividad en un incendio y en la destrucción total de
los símbolos.
Me
parece que en el trabajo de Artur Zmijewski se hace evidente el hecho de que
asumir una posición de manera tan radical, sin dar cabida a otras ideas o
pensamientos y sin la práctica de la tolerancia y el diálogo, la sociedad está
destinada al fracaso y la destrucción. En ese sentido, también me parece difícil
concebir, que aún dentro del mismo grupo, los integrantes posean los mismos
pensamientos, ideas y sistemas de creencias; por lo tanto, resulta inevitable
el surgimiento de conflictos y diferencias que serán confrontadas, y lograr un
acuerdo común, sobre todo en grupos de oposición, podría parecer casi
imposible.
El
hecho es que cada persona es un mundo y en ocasiones, las diferencias serán
diametralmente opuestas, sin embargo, también sería ridículo pretender la
homogeneidad en las ideologías y creencias; pero más allá de ser conscientes de
las diferencias y enfocarnos en lograr un acuerdo común, me parece que la
importancia radica en cómo se va a dialogar entre las partes, cómo se dará el
proceso de mediación y qué surgirá con la aportación de esos mundos tan
diferentes.
Otro
punto importante es cómo se presenta la imagen como reflejo de una sociedad. En
el proyecto “Them” lo que se puede advertir es la lucha ciega y obstinada de
símbolos sin posibilidad de dialogo; lo que creo es importante rescatar de esto
es que no hay símbolos puros, de la misma manera que no hay razas puras
superiores, todo y todos estamos construidos con base en diferencias, porque
somos productos de historias diferentes, contextos distintos y factores en general
que van a determinar nuestra conformación como individuos. Y creo que más allá
de defender un símbolo que respalde lo que soy, lo que pienso e imponerlo, el
verdadero reto es crear símbolos con los que todos podamos sentirnos
identificados; en lugar de crear una “democracia” de confrontación, lucha e imposición,
empezar a pensar en crear una democracia de diferencias en la que todos podamos
aportar, construir, crear símbolos que sean el estandarte de todos y al mismo
tiempo que exista la posibilidad de apertura, dialogo y respeto para que estos
símbolos puedan contener matices.