miércoles, 25 de enero de 2017

My voice will reach you

My Voice will reach you
En el vídeo se muestra a un hombre en algún punto de la grande ciudad de Tokio, él habla por teléfono con una persona a la que no se muestra pero que por los diálogos reconocemos como su madre. Ella le hace preguntas mostrando la preocupación que tiene por su hijo ahora que no viven juntos, él responde a sus preguntas de una manera un tanto cortante.
La voz de la madre se deja de escuchar y por la reacción de él entendemos que ha muerto, comienza por agradecerle todas las atenciones que ha tenido con él y el haber entregado su vida para que él pudiera estar bien. El personaje continua hablando por teléfono normalmente, como si nada hubiera sucedido, comienza a llamar a números donde es seguro que alguien va a atender a su llamada, centros de atención  a clientes, por ejemplo.

A pesar de que se encuentra parado en una esquina, viendo pasar cientos de personas, cada una con una vida independiente a la de él, éste se encuentra totalmente solo. En este momento el vídeo muestra tomas de distintas partes de la ciudad que en la que él se encuentra sufriendo la pérdida de su madre. Estas tomas dejan en evidencia el hecho universal de que para alguna persona, un cierto día haya cambiado radicalmente su vida, como la perdida de la madre y que para el resto de la gente aquel día continua como otro cualquiera. Con un evento tal como la muerte de otro, pero aún más importante con la muerte de la madre se pone en perspectiva la vida misma y cada memoria que se tenga acerca ella se magnifica y se vuelve única. Aquello tan común como la muerte le sucede a alguien que como hijos esperamos nunca se vaya, pues nos es difícil reconocernos sin ella. 
Ahora estamos por nuestra cuenta, sin alguien como nuestra madre que se preocupe por nosotros, que se preocupe si ya comimos, por ejemplo; caemos en cuenta de que a pesar que las preguntas que ella hacia podían ser repetitivas, nos mostraban que para alguien eramos lo primero, cuando reconocemos que ya nadie va a sentir esa preocupación por nosotros, es cuando nuevamente buscamos a nuestra madre como recién nacidos que buscan el pecho por hambre. 

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