jueves, 28 de enero de 2016



Genocidio industrializado



Consciente de la estrecha relación que guarda el hombre con la naturaleza a causa de originarse de ella, el fotógrafo de origen canadiense Edward Burtynsky en su búsqueda por entender el significado de esta relación y la constante destrucción que el hombre le infringe, siendo también la nuestra, en 2009 realizó un documental al que titula  Manufactured landscapes, a través del cual busca hacer patente lo que significa provenir de ella. 

Así mismo, Burtynsky considera que el nuevo paisaje es aquel que el hombre ha cambiado en nombre del progreso, por lo que se aboca al ámbito industrial y trata de encontrar en él aquello que nos define, así como la relación que actualmente mantiene con respecto al planeta, ya que las áreas de producción masiva inciden ampliamente en sectores tanto sociales como políticos y económicos, todo ello con el propósito de que el espectador comprenda la magnitud que este paisaje manufacturado, como él llama, abarca.

El video, con duración de una hora y media, muestra el trabajo fotográfico que el artista realiza: imágenes de fábricas, minas, canteras y depósitos de reciclado en gran formato, y su interés por lo que ocurre posteriormente con los productos electrónicos cuando éstos son considerados materiales de deshecho. 

De igual manera, se presentan escenas de un día laboral en una fábrica de planchas en China, donde se ve a los empleados insertando, revisando y comprobando que cada una de las partes de los electrodomésticos que producen masivamente estén en buenas condiciones, así como un momento donde los trabajadores se encuentran fuera de la fabrica, en filas, y que Burtynsky fotografía, resultando compositivamente muy interesante a causa de que tanto los muros exteriores de la fábrica como la playera del uniforme que los empleados usan son del mismo color: amarillo, y también una suerte de deshuesadero donde se desmontan hasta las más pequeñas tuercas de un celular para reutilizarlas, haciendo incapié en la cultura de desperdicio que con el consumismo hemos propiciado.

De la misma forma, su trabajo apunta a la contaminación industrial que conlleva la producción en masa, así como la devastación de zonas por la extracción de materiales que se lleva a cabo en ellas, dañando excesivamente el ambiente.

Existe una paradoja con relación al origen de los materiales empleados en la fabricación (acero, madera), exportados, al China carecer de ellos, y distribuidos de regreso por todo el mundo al estar los productos terminados.


A modo de conclusión, se puede decir que el trabajo de Edward Burtynsky resulta relevante a causa de la reflexión que realiza con respecto al camino que la relación hombre-naturaleza ha adquirido.


Juana Isabel De la Vega Hernández

miércoles, 27 de enero de 2016





En 2009 el artista de origen japonés Meiro Koizumi realizó una videoinstalación que se inserta dentro del arte contemporáneo a la que tituló My voice will reach you, este es un video de 16 minutos en se presenta un hombre que llama por celular en el crucero de una avenida muy transitada. El dialogo que pronuncia es dirigido a su madre, a quien tras expresarle su buen estado de salud invita a pasar unos días de descanso junto con él, haciéndole saber que él asumirá los gastos económicos que ésto conlleve y que ha recibido el arroz que le envío, y a forma de reproche le dice que no es necesario que lo siga haciendo porque ya es mayor.

Posteriormente, el video pierde el sonido y comienzan a mostrarse una serie de fotografías de lugares públicos en la ciudad, tal como puentes peatonales y escaleras en plazas públicas, junto con oraciones en japonés (traducidas con subtítulos), que conforman una carta dirigida para el espectador, en la que trae a cuenta recuerdos de su infancia, tal como la diferencia entre el lunch frío que su madre le enviaba al colegio y el de sus compañeros, que estaba caliente, por lo cual se sentía avergonzado; y otro donde fueron de día de campo y a andar en bicicleta; para este momento, las fotografías en pantalla han cambiado a aquellas de la época de su vida de la que la misiva habla. Ésta finaliza diciendo que si no fuera por el medio que emplea para contar estos recuerdos sería imposible transmitirlos, aunque el que realizarlo de la forma en que lo hace no es garantía de que su carta sea recibida, pero que sabe que de alguna forma su voz nos alcanzará (my voice will reach you), frase de donde adquiere nombre esta pieza.

A continuación, la escena regrese a la vía pública donde el hombre llama nuevamente por teléfono realizando el mismo dialogo inicial, pero esta vez es posible escuchar aquello que le contesta la persona que se encuentra del otro lado del teléfono y es a causa de ésto que se le hace saber al espectador que no es su madre con quien habla, sino con vendedores telefónicas de seguros y tarjetas, a quienes se dirige como si fueran su madre, reprochándoles el envío de arroz e invitándolos a pasar unos días de descanso juntos, a lo que los vendedores se muestran desconcertados pero tratan de conciliar aquello que el hombre les dice con la línea de la empresa en que laboran.
Esta parte funciona como símil entre el que los vendedores no salen de su guión de venta y él repitiendo el mismo diálogo con cada uno de los diferentes vendedores con que habla, hasta la parte final en que rompe con dicha repetición, despidiéndose. 
A su vez, encuentro que el diálogo reiterativo que realiza funge como mantra: rezo repetitivo que otorga sanación, y la carta, cargada con un carácter apologético, a pesar de no ser él responsable por las cosas que expresa y con una estructura similar al de las últimas cartas escritas por los kamikazes.

En la medida que el hombre sostiene un diálogo que se dirige para alguien que no es aquel que se encuentra del otro lado de la línea, y que dicha persona no lo sigue en la conversación, el dialogo se vuelve unidireccional, aspecto que se reafirma por el sitio en que se encuentra: la caótica y ruidosa vía pública, reafirmando la situación de soledad en que se encuentra.


Isabel De la Vega Hernández

martes, 26 de enero de 2016

Hombre-naturaleza-objeto: Reflexión sobre el consumo.





Edward Burtynsky: Manufactured Landscapes (2006)

El artista canadiense Edward Burtynsky centra su trabajo en el impacto que tiene la industrialización y la sobre producción, de la que es participe el hombre, en el entorno. De igual manera explora la  re-significación del espacio a consecuencia del mismo rastro humano y su relación con él. Este enfoque propone una nueva visión en la representación de frontera: hombre-naturaleza-objeto, en un interesante devenir entre los tres y los diálogos que estos forman en términos de paisaje.


Manufactured Landscapes 

El documental busca sacar a la luz, por medio de fotografía y vídeo, la deshumanizaste condición en la que se encuentran los trabajadores en las fábricas. Su propuesta se centra en el ciclo de uso, desuso y reciclaje en el  que toma parte China a la hora de manufacturar sus productos, así como el impacto ambiental que los desperdicios provocan en las localidades.

Para abordar dichos temas visualmente, el artista muestra en primer plano, al inicio del documental, la escena del día a día de la factoría, en donde hombres y mujeres trabajan mecánicamente la mano factura de diversos productos de uso diario y universal.

El diálogo visual juega un papel importante gracias a que la rotación de la cámara nos permite acceder a este paisaje artificial: filas y filas, sin un comienzo o fin visible, de centros de trabajo, que logran generar en el espectador el sentimiento de enajenación al que son expuesto los mismo manufactureros. Este mensaje es reforzado en las siguientes escenas al momento de salida de los trabajadores, donde ni siquiera ahí son libres de la idea de orden y mecanización, ya que son formados y acomodamos como los mismos productos que fabrican, volviéndolos una masa anónima de colores brillante.

Para completar el mensaje, el artista muestra fotografías y documentos visuales que exponen el desperdicio que generan las fábricas y como estos modifican la relación con el entorno de los habitantes. De igual manera se centra la atención en cómo los oriundos de aquellos paisajes, buscan entre los escombros piezas útiles que regresarán a la fábrica para la producción de más material de consumo, formando un círculo vicioso.

En cuanto a contenido y manejo del artista ante la propuesta, se puede señalar que, aunque la intención es exponer este tópico mediante la imagen, el artista pareciera carecer de la sensibilidad a la que busca exponer al espectador, es decir, su actitud ante el fenómeno da la sensación de alejamiento, como si fuera un agente ajeno al suceso, convirtiendo su interés en una acción "políticamente correcta". En otras palabras, su propuesta se tergiversa en la visión del mundo occidental que se "preocupa", critica y resalta su lado humano ante los actos que se exponen en el documental, mismos, que cabe mencionar, de los que son culpables y, en efecto, promueve con la globalización y el capitalismo.

 Los viejos conflictos de interés de un mundo bipolar parecieran buscar desacreditar al gobierno chino. Sin embargo, esta lectura es heredera de dicho mundo bipartito, por lo que el artista puede o no estar consciente de este esquema, que incluso,  puede  ser ajeno a su discurso y por tanto a su intención primigenia. También es importante señalar que en este tipo de crítica social, es  casi imposible pasar por alto la posible interpretación política que se le puede otorgar.


Pese a lo anterior, al final el mensaje que emite es contundente (pues es bueno recordar que entre la intención y el resultado hay una gran brecha y lo que interesa es lo que nos termina diciendo el producto) y abre líneas tanto de comunicación como de reflexión con el espectador, las cuales lo invitan a considerar  su propio impacto en su habitad y su papel en este ciclo del objeto en la estructura comercial, pues no es libre del pecado del consumo. 

A la vez el documental expone a los ojos de quien observa, no sólo la explotación de trabajadores y el deterioro del paisaje, sino que también la objetivación del propio hombre, tanto como el que fabrica como el que compra, pues la estructura de la compra y la demanda convierte a ambos en máquinas autómatas hechas para producir y consumir. 

La actividad humana no sólo modifica el paisaje y por tanto al medio ambiente, también lo transforma en una fábrica.

Esmeralda Arredondo Islas


Burtynsky: Entre la realidad y el mito.



Manufactured Landscapes (2006) es el nombre del documental dirigido y realizado por Edward Burtynsky. En él, el artista hace uso de sus conocimientos en fotografía, cinematografía y medios digitales para retratar el daño causado al planeta debido a  los efectos de la industrialización masiva. Con este trabajo el fotógrafo canadiense busca generar conciencia acerca del mundo y la manera en que vivimos en éste.

En la primera parte del documental se plantea la problemática y se expone el contexto. Burtynsky introduce al espectador en el interior de una fábrica china. Hace uso de una toma prolongada para enfocar a los trabajadores que, dispuestos en filas múltiples terminan mimetizándose  con el trabajo que realizan, convirtiéndose en una máquina más. Posteriormente amplía la toma por medio de un paneo continuo para mostrar al espectador la diversidad de productos que las industrias chinas son capaces de generar, resultado de la evidente  explotación de cientos de  maquiladores.

En la segunda parte el director hace  tomas de paisajes que ejemplifican el deterioro ambiental, la contaminación excesiva en el aire, suelo y agua, la saturación de basura que cada vez es más difícil contener, la destrucción masiva de áreas verdes para la construcción de espacios monumentales que funcionen como áreas de trabajo, la cantidad de recursos naturales que son sobre explotados para generar producción; daños irreversibles que  satisfacen a la revolución industrial masiva pero que van destruyendo aceleradamente nuestro ecosistema. 

Es importante resaltar las conexiones multidisciplinarias que el fotógrafo establece. Burtynsky logra vincular  arte con conceptos sociales, antropológicos y económicos; detrás de la composición y estructura de su obra emplea términos como  la modernidad, la hipermodernidad, el capitalismo y el no lugar que dan fundamento y coherencia a su trabajo.  Burtynsky deja en su documental una serie de indicios dedicados al espectador para que éste detecte, analice y reflexione entorno a la situación. El artista ha planteado su trabajo, el complemento de éste es la construcción diversa de opiniones que genera el espectador.

El lente de la cámara es un pequeño reflejo de la situación que se está gestando mundialmente. El documental muestra al espectador el alcance de la globalización, de la expansión del capitalismo, de la postura que adopta el maquilador  ante la producción masiva,  del trato que recibe, de la posición del consumidor ante los productos y  su repercusión en el medio ambiente. Se hace una crítica al  comprador y a la posición que éste adopta al consumir productos por moda, por estatus social, por diseño o mercadotecnia; suprimiendo el proceso de maquilación mismo que incluye  a miles de personas que diariamente son explotadas con el fin de obtener el producto a tiempo, personas que habitan los no lugares, que  actúan mecánicamente, que pierden su individualidad al ser tratadas como maquinas  y que en ocasiones llegan a presentar daños psicológicos debido a la fuerte carga de trabajo.

En el documental Burtynsky logra plantear una introducción, un clímax  y un desenlace. Es una obra llevadera, comprensible y completamente clara. El tiempo es el adecuado para ejemplificar la situación, es rítmica.  Incluye imágenes y textos que ayudan a la mejor comprensión del espectador.

Quizá este artista se enfoca  en generar una percepción absoluta que no es viable para todas las regiones y países del mundo, cada lugar tiene escenarios y perspectivas distintas. Utiliza material a su favor, es decir, selecciona imágenes que acentúan la postura que pretende enfatizar en el espectador, dejando a un lado material que podría servirle para complementar su trabajo. Busca realizar una crítica hacia aquellos que impulsan la industrialización pero realmente no denuncia a un sector o persona específica sólo hace pequeñas referencias. Si se quiere hacer una crítica verdadera la subjetividad debe dejarse a un lado, brindando información fidedigna y real.


Por Itzel Hinojosa Padilla